Hemos logrado un proceso de planificación adecuado y se ha hecho participar para la ejecución del programa a toda la organización. Pero, hemos determinado el proceso de control específico de las variables para un seguimiento cercano? Y como actuaremos en caso que los desvíos se produzcan?
Este dilema atormenta a todas las organizaciones, grandes o pequeñas por igual.
Algunas, por intuición, realizan el costoso trabajo de hacer un seguimiento que demanda horas y empleados, llamando a los responsables de las áreas que no cumplieron cuando los informes llegan, normalmente más tarde de lo necesario, llamando la atención a aquellos que no lo hicieron y en definitiva, realizando un trabajo que le corresponde solo al responsable.
Otras organizaciones, más ordenadas y con experiencia lograda recurren al Balanced Scorecard. Pero, que es el Balanced Scorecard o Cuadro de Mando Integral?
Trabajar bajo la órbita del Cuadro de Mando Integral implica respetar una filosofía de trabajo por la que toda la organización ha internalizado la necesidad de disponer de Indicadores para aquellos sectores críticos y no tanto, en los que la medición constante permite mantener bajo control las variables controlables. Pero esto exige un proceso previo:
1) La construcción de un Mapa Estratégico por el que la organización asigna valor a sus stakeholders, es decir cuales son las variables críticas del negocio a controlar.
2) La sincronización de Objetivos y Metas para que con un efecto derrame se nutra la organización.
3) Construcción de una Matriz Sistémica o Tablero de Control de la gestión.
De esta forma, cualquier área gestiona su sector día a día y corrige los desvíos a tiempo.
Lic. Adolfo QuirogaQaa Management